
Ternura.
Cualidad de tierno.
Tierno (Del lat. tener, -ĕra)
1. adj. Que se deforma fácilmente por la presión y es fácil de romper o partir.2. adj. Reciente, de poco tiempo.3. adj. Se dice de la edad de la niñez, para explicar su delicadeza y docilidad.4. adj. Propenso al llanto.5. adj. Afectuoso, cariñoso y amable.
¿Cuál es la estructura metafísica de la ternura? ¿Qué preclaros filósofos podríamos convocar a un debate sobre sus esencias y contigencias? ¿Cómo explicar su brote, su raíz, su perduración? ¿De qué teorías disponemos a propósito del azaroso proceso perceptivo por medio del cual un objeto cualquiera logra remover y actualizar ―encarnar, diríase mejor― esta peculiar pasión del alma? ¿O no es tal pasión? ¿Es pertinente conjeturar una relación de causa-efecto entre lo pequeño, lo desvalido, lo inocente ―bebés, cachorros, dibujos…― y su brote repentino, o bien podemos aducir ejemplos contrarios que invaliden esta tesis? ¿Hasta qué punto, más que causa-efecto, no es la suya una lógica de causa-afecto, y se abstendría en situaciones que carecieran del necesario vínculo sentimental ―parentesco, posesión, poder― entre el sujeto sentidor y el objeto enternecedor? ¿O en qué medida no deberíamos despreciar y desterrar a este hipotético objeto-causa de una teoría sólida al respecto, claudicando a un sano relativismo ―si no a un desconsolador nihilismo―?
¿Qué sinónimos válidos tiene este sentimiento? ¿O no los hay? ¿Qué adjetivos acepta más allá de la redundancia? ¿Existe una falsa ternura? ¿Una tenue ternura? ¿Una morosa ternura? ¿O bien es un fenómeno cuya esencial plenitud no admite ángulos, velos, matices? ¿Por qué resulta inimaginable un superlativo absoluto de “tierno”? ¿Qué demonios implica su etimología?
¿Qué sabemos de la suerte cinematográfica, literaria, escultórica, pictórica, musical de la ternura? ¿Existe una estética de la ternura, una poética de la ternura? ¿Resiste la ternura un análisis estructural, un esquema semiótico, una narratología? ¿Una deconstrucción? ¿Qué estado de la cuestión bibliográfico podemos consultar? ¿Hay bases de datos al respecto? ¿Escuelas, tendencias, tradiciones críticas vigentes en pugna, en boga? ¿Tesis doctorales, monografías, artículos de fondo? ¿Másters, posgrados, doctorados? ¿Es objeto de estudio válido de la psicología, de la psiquiatría, de la biología, de la ética, de la bioética?
Más aún: ¿Habremos sido nosotros mismos alguna vez no sólo sujeto sino causa, origen, fuente de ella? ¿Cuándo y cómo, en qué inimaginables circunstancias? ¿Lo supimos apreciar? ¿Podemos recordarlo aún? ¿Fue fruto de un azar ―conjunción casual de gestos, palabras, miradas― o hubo algo de retórica, de juego de artificio en ello? ¿Nos dignificaría eso o nos envilece definitivamente?
Y, sobre todo, ¿Por qué siempre parece acompañarse, la ternura, de una suerte de tristeza? ¿De nostalgia o melancolía? ¿Qué pinta en todo este proceso en apariencia festivo esa dosis simultánea, casi venenosa, de pena? ¿Qué la produce? ¿Si no el objeto, acaso inexistente, seremos nosotros mismos? ¿Será una cuestión de íntima impotencia? ¿No nos sentiremos abrumados por el vislumbre de un espectáculo que intuimos único, verdadero, mágico? ¿Cuánto hay de pasmo cósmico, de vértigo? ¿De miedo?
1 comentario:
Llama a algún tarot de televisión local, porque lo que es el resto vamos limitados para contestar.
O eso, o a la Neurociencia, que digo yo que lo mismo acierta más. Es curioso porque se puede tomar como síntoma en relación con la empatía. Si se es capaz de sentir algo parecido a la ternura, indicaría cierta salud mental, alejándose uno de ser un psicópata. Pero seguro que más de un psicópata siente ternura, o algo parecido, por un perro o por vete a saber qué cosa.
¿Construcción eléctrica y química de los neurotransmisores, residuo o mala función de un cerebro primitivo o sin perfeccionar, construcción sentimental-sensorial?
Va savoir.
Un abrazo.
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