27 abr 2009

De las galeradas consideradas como una modalidad de viaje al corazón de las tinieblas (cap. 1)




Lo gracioso no es que llegara a escribirlo, no. Lo gracioso es que llegara a entenderlo:


Una estructura modal es un conjunto triple formado por K, el conjunto de mundos posibles, G, el mundo real, y la relación R, que regula también la relación de posibilidad (de accesibilidad) entre otros mundos posibles (H1, H2). Cada proposición P formulada sobre cualquier mundo H perteneciente a K debe, según las condiciones del modelo, poseer un valor de verdad (T/F, true, false); asimismo, cada mundo H posee un dominio que, de nuevo “intuitivamente”, es “the set of all individuals existing in H” (Kripke, 1963: 805), y cuya configuración puede por tanto variar de un mundo a otro. La extensión de una proposición P formulada sobre un determinado mundo H correspondería, entonces, con el conjunto de todos aquellos individuos del dominio de H de los que P resulta ser verdadera.


Ismael Piñera Tarque (2009), Mundos narrativos. Relato literario y relato fílmico.
Kassel/Oviedo, Reichenberger. (pág. 41, n.4)


No, si al final tenía razón el amigo Amaba al invocar el conradiano lema de "el horror, el horror...".


6 comentarios:

Xandru Fernández dijo...

Sí que acojona un poco, sí...

Ismael Piñera Tarque dijo...

¿Verdad? Cosas de tus colegas, los filósofos modales... Dicho sea sin acritud, claro está. Eso sí: como me pille algún amigo tuyo...

Xandru Fernández dijo...

Sí, a Kripke y compañía teníamos el placer (y la obligación) de leerlos bajo el epígrafe de "Filosofía del lenguaje". Yo siempre pensé que aquello les sería de más utilidad a los estudiosos de la literatura que a nosotros, y mira tú por dónde...

Roberto Amaba dijo...

Si yo hubiera tenido las santas pelotas de escribir eso y si me gustaran los tatuajes, no dudaría en hacerme uno bien grande en el pecho o en el brazo con el texto. Suerte que no se da ninguno de los dos casos.

O, bueno, por lo menos me haría una camiseta con él, sería capaz de jubilar mi adorada camiseta roja de Piolín (sí, todavía la tengo y la uso) por una con el copyright de Mundos Narrativos.

Un abrazo.

Ismael Piñera Tarque dijo...

Jefe: eres muy generoso al presuponer que mi mente haya sido capaz de extraer algo de "utilidad" de tan abstruso asunto; o, si lo hice, en todo caso lo olvidé.

Mr. Piolín: no me puedo creer que conserves la susodicha camiseta; hombre, te quedaba algo grande, pero por poco que haya menguado ella o hayas engordado tú, suena a pura perversión el conservarla... Desde luego, something is rotten in the state of Salamanca.

a tuti cuanti: conste que es una notina al pie, y en uno de esos capítulos de obligado peaje doctoral, leáse revisión metodológica-orígenes de tal-estado de la cuestión cual. Todavía hay esperanzas.

Miguel Barrero dijo...

Y yo que fui por Letras por que las Matemáticas, la Física y demás me daban dolor de cabeza...