3 ene 2012

Cuatro amigos


-Quien llega el último siempre tiene más que contar –solía decirnos, con aquella sonrisa suya de suficiencia, mientras se instalaba en la mesa y hacía un gesto al camarero.   
-Y menos que oír –repliqué yo un día, harto de su insufrible impuntualidad. Hablábamos de su mujer. Los tres.





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