Al final no ha podido ser lo del amigo Tigre Juan. No, si ya decía yo que era mucho pedirle a esa pequeña novelita. Bastantes alegrías me ha dado ya. Habrá que pasar páginas, que es lo que importa.
Gracias, de todos modos, a los que hoy me han dedicado una sonrisa o un gesto de buena suerte. Supongo que no los habré decepcionado demasiado. Las mariscadas, en todo caso.
* * *
Y, como la posmodernidad es así de juguetona y frívola, un zapeo casual de Sister Act II -la semana pasada, literal- pudo hacerle recordar a uno que todavía no se había leído las Cartas a un joven poeta de Rilke, y entonces un día como hoy se compran, se empiezan a hojear, y se descubren famosos párrafos que resumen la sencilla verdad de las cosas:
Pregunta si sus versos son buenos. Me lo pregunta a mí. Antes lo ha preguntado a otros. Los envía a revistas. Los compara con otros poemas, se inquieta cuando ciertas editoriales rechazan sus intentos. Ahora (ya que me ha autorizado a aconsejarle), ahora le pido que deje todo eso. Usted mira hacia fuera y precisamente esto, en este momento, no le es lícito. Nadie puede aconsejarle ni ayudarle, nadie [...].
4 comentarios:
Si hubiese sido, bienvenido. Si no, tampoco importa. Parece que esas "60 páginas de Word" se van abriendo paso y eso es lo importante. Perseverar.
Porfía, bella palabra, tómala en imperativo, apelándote. Lo lograrás, en la Literatura la tenacidad y el don son albatros: amantes. Siempre.
Para mí, que hayas sido finalista, es ya un gran tesoro. Sigue, sigue, sigue y cuídame a Ros. La sigo añorando.
Reitero agradecimientos, y acepto sendos consejos de perseverar y porfiar. Espero que algún día no tengáis que echármelo en cara...
Yo sí quiero echártelo en cara, decir Míralo qué arrogantote, claro como publica aquí y acullá, y escribe como escribe se lo puede permitir... No, amigo, si llegas arriba tú seguirás siendo tal y como eras; tal y como sigues siendo. Pero llega; yo quiero mirarte desde aquí abajo. Y hala, a escribir, a escribir, a escribir.
Publicar un comentario