17 ago. 2013

El puente

Pensar que, a veces, a los seres humanos les convendría contar con un puente levadizo que, como en los viejos castillos de cuento, pudiera alzarse o no a capricho. Así nadie podría entrar sin nuestro permiso, y no podría hacernos daño nadie que no hubiéramos invitado nosotros a pasar (en cuyo caso, a última hora aún nos quedaría el consuelo de sabernos únicos culpables).


Pero, desde luego, nadie volvería a cogernos desprevenidos. 

1 comentario:

estranxeru dijo...

Sin olvidar también que serviría para expulsar de nuestro reino a quien quisieramos. Jandro