Menos mal que dos recuerdos y varios azares vinieron a mitigar, hasta cierto punto, el tedio resultante de la última prueba a la que tuve que enfrentarme como corrector de galeradas de mi anciana tesis, ahora ya en el correo.
La prueba consistía en realizar, a pinrel, un índice onomástico de los autores, críticos o cineastas mencionados en el cuerpo de la tesis; y los recuerdos superpuestos fueron: uno, esa disquisición de Javier Marías (que avanza en Todas las almas y retoma en Tu rostro mañana) sobre las parejas siniestras, o dicho de otro modo, cómo la asociación imprevista de dos términos por sí mismos indiferentes puede resultar, en cambio, no sólo grotesca o conmovedora, sino incluso pavorosa; y dos: un cuento de Ballard que me pasó en su día el escoliasta y que alzaba un relato memorable recurriendo exclusivamente a la “mimesis formal” (cf. Glowinski, 1973; sí, es que estoy fresco) del susodicho género del índice onomástico.
Aquí están alguna de esas parejas pavorosas o divertidas gracias a cuyo azaroso advenimiento pude pasar el rato durante el laborioso proceso. Se admiten variaciones:
Modernos 2, cinéfilos 1 (cuidado, hay segunda vuelta):
Amenábar, A. 177, 237
Antonioni, M. 235
Ésta no le hubiera disgustado al primero, que escribió un hermoso prólogo al segundo:
Borges, J. L. 74, 80, 94, 95, 104, 105, 106, 114, 211, 265, 282, 289
Bradbury, R. 89, 124
He aquí un feliz caso de novelista bien adaptada:
Brönte, E. 194, 236
Buñuel, L. 163
Ésta es rara:
La prueba consistía en realizar, a pinrel, un índice onomástico de los autores, críticos o cineastas mencionados en el cuerpo de la tesis; y los recuerdos superpuestos fueron: uno, esa disquisición de Javier Marías (que avanza en Todas las almas y retoma en Tu rostro mañana) sobre las parejas siniestras, o dicho de otro modo, cómo la asociación imprevista de dos términos por sí mismos indiferentes puede resultar, en cambio, no sólo grotesca o conmovedora, sino incluso pavorosa; y dos: un cuento de Ballard que me pasó en su día el escoliasta y que alzaba un relato memorable recurriendo exclusivamente a la “mimesis formal” (cf. Glowinski, 1973; sí, es que estoy fresco) del susodicho género del índice onomástico.
Aquí están alguna de esas parejas pavorosas o divertidas gracias a cuyo azaroso advenimiento pude pasar el rato durante el laborioso proceso. Se admiten variaciones:
Modernos 2, cinéfilos 1 (cuidado, hay segunda vuelta):
Amenábar, A. 177, 237
Antonioni, M. 235
Ésta no le hubiera disgustado al primero, que escribió un hermoso prólogo al segundo:
Borges, J. L. 74, 80, 94, 95, 104, 105, 106, 114, 211, 265, 282, 289
Bradbury, R. 89, 124
He aquí un feliz caso de novelista bien adaptada:
Brönte, E. 194, 236
Buñuel, L. 163
Ésta es rara:
Cabet, E. 88
Cadalso, J. 74
Y ésta no menos:
Campanella, T. 88
Camus, A. 130
rosa rosae:
Cela, C. J. 67, 72, 195
Céline, L. F. 130
Ésta tampoco le hubiera disgustado al segundo, creo:
Cervantes, M. de 66, 97
Chandler, R. 159, 160
Amistades peligrosas:
Choderlos de Lacos, P. A. 74
Christie, A. 83, 109, 209
Tartamudeo acróstico:
Conan Doyle, A. 109, 210
Conrad, J. 159, 235
Cortázar, J. vii, 80, 94, 106, 235, 240, 250, 251, 253, 254, 255
Este hombre debía de interesarme, sí:
Dolezel, L. 12, 13, 14, 24, 25, 26, 27, 28, 33, 41, 43, 44, 45, 47, 49, 50, 51, 53, 55, 56, 57, 58, 59, 60, 61, 68, 70, 76, 77, 78, 79, 80, 81, 84, 97, 98, 99, 102, 107, 108, 113, 119, 120, 121,123, 124, 136, 158, 171, 183, 221, 226, 227, 228, 229, 232, 233, 235, 242
No lo veo claro:
Faulkner, W. 73, 74, 104, 170
Fellini, F. 165
Toma ya:
Ford Coppola, F. 230, 235
Freud, S. 192
Sin palabras:
Horacio, 26
Houston, J. 188
Un par de modernos:
Joyce, J. 73, 104, 118, 119, 228
Kafka, F. 104, 118, 119, 124, 125
Y qué me dicen de ésta:
Kubrick, S. 104
Kurosawa, A. 163, 189, 196, 220, 221, 222, 235, 237
El bueno, el feo y el malo (a elegir):
Leone, S. 237
Lessing, G. E. 1, 4, 6, 27, 145, 176, 294
Lester, R. 234
Asígnese correctamente la siguiente cita: “Sólo una verdad diré: que digo mentiras”:
Lyotard, J.-F. 270
Luciano de Samosata 90
Otro segundo a buen seguro encantado del coupling con el primero:
Mankievicz, J. L. 176, 204
Marías, J. 115, 274
La utopía de la semiótica:
Moro, T. 87, 88, 91, 165, 276
Morris, C. 22, 23, 49, 59, 61, 137, 153
Ni con cola:
Orwell, G. 89, 124, 293
Ophuls, M. 164, 195
Egocentrismo, o el mal del agravio comparativo:
Piñera Tarque, I. 86, 177, 229, 235
Platón, 24, 27
Dos formalistas (en lo suyo):
Propp, V. 13, 14, 15, 267
Proust, M. 79, 80, 104, 200, 201, 203
Uno que siempre va por libre (no hay más Q):
Queneau, R. 118
Adolescencias:
Salgari, E. 71
Salinger, J. D. 130
Tampoco me pegan:
Scott Fitzgerald, F. 283
Schelling, F. W. J., 26, 27
Un par de prometeicos:
Shelley, M. 91
Skinner, B. F. 88
Trío de eses:
Sterne, L. 69, 73
Stevenson, R. L. 92, 235
Stoker, B. 74
Padres e hijos (facilona):
Tolkien, C. 261
Tolkien, J. R. R. vii, 103, 105, 158, 163, 240, 260, 261, 263, 264, 265, 266, 267, 268, 269, 270, 271, 286
Segunda vuelta con revancha: modernos 1, cinéfilos 6:
Trier, Von L. 155
Truffaut, F. 165, 193, 212, 252, 253, 255
Esperable, y pertinente (La guerra de los mundos, bla bla bla):
Welles, O. 159, 189, 190, 236
Wells, H. G. 93, 102
World wide web:
Wiene, R. 213
Wilder, B. 177, 191, 196, 235
Wyler, W. 236
Futuristas en las antípodas:
Zamiatin, Y. 89, 124
Zemeckis, R. 238
1 comentarios:
Con este post te has superado (bueno, y lo de ganarle a Platón tampoco ha estado mal).
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