10 jun 2010

Muerte a la claqueta

(detalle del local antes de la intervención higiénica)



Las hordas de fans de marienbad que acuden a diario a este blog en busca de información de actualidad sobre el grupo se merecen, desde luego, una explicación. Después del esperanzador panorama que pareció dibujarse en torno a febrero o marzo, cuando empezamos a colgar los primeros hits ("mr bartleby", "+lejos+rápido", "la noche de los muertos vivientes") de lo que, sin lugar a dudas, está destinado a ser el ansiado tercer álbum de estudio de la banda, de pronto caímos en un inexplicable mutismo al respecto en el que hemos permanecido meses, para pasmo y temor de muchos.

Ahora es tiempo de desvelar incógnitas, rumores, maledicencias. Bien, la cosa es muy sencilla: hemos dado un giro copernicano a nuestros métodos de producción en dos aspectos fundamentales: por un lado, abandonamos definitivamente las bases programadas de batería; por otro, rechazamos la grabación multi-instrumentista unilateral. O dicho de otro modo: a partir de la semana que viene empezaremos a grabar en riguroso directo y en formato real de banda; descansaremos, por fin, de Ismael Piñera Tarque y sus métodos autárquicos: dejará de tocar el bajo, de programar ritmos o grabar segundas guitarras, y se concentrará exclusivamente en lo que le corresponde: cantar y rasguear.

Para ello ha habido que (por este orden) asear el local, cablear y microfonear la batería al completo, desempolvar las instrucciones del grabador, probar infinitas combinaciones… Pero ahora sólo falta ensayar los temas y componer alguno más (chupao), e ir dándole al REC de vez en cuando.

El objetivo, producir durante los próximos meses (aún no hemos acordado fechas definitivas de lanzamiento con la discográfica) un álbum que huela a rock y humo por los cuatro costados: no nos arrepentimos de la experiencia casera y monologal de Exterior noche, quizá la que más le convenía a ese puñado concreto de canciones oscuras, apesadumbradas en demasía. Pero ahora necesitamos ruido de fondo, sudor. Amaremos la imperfección y despreciaremos la compresión: queremos tomas únicas, temas del tirón. La claqueta ha muerto: viva el pulso.

Es un gran momento, sin duda, para todos. Gracias por la impaciencia. Merecerá la pena.






1 comentario:

Xandru Fernández dijo...

Noise y sudor. Esperamos ansiosos.