7 sept 2010

[una página de cuaderno]

Un nuevo curso, ya. El del primer sexenio. Por cierto, hoy he aprendido algo importante en tiempos de recortes: que un sexenio no es lo mismo que dos trienios (sólo para iniciados).
Antiguos alumnos y nuevos alumnos en el horizonte. Planes, como siempre: algunos planes. Y -debo decirlo- ciertas ganas de arrancar de una vez. Estos días de prólogo se me hacen demasiado largos, demasiado vacíos: un molesto compás de espera que nunca sé muy bien cómo emplear. (O si lo sé, no tengo ganas.)
Más adelante los catarros, el sueño atrasado, la lluvia y la eterna penumbra del invierno se encargarán de poner las cosas en su sitio, de atemperar los excesos y contemporizar los apremios. Espermos que no hasta el punto de monopolizar, a su vez, el ánimo. En principio, no hay razones para temerlo. Pero nunca se sabe.
Este cuaderno dirá.

2 comentarios:

Unknown dijo...

Buenos días Profe.

Soy alumno suyo desde sus inicios como docente, mucho antes de que usted se hubiera “tropezado de bruces” con la docencia. Eran épocas en las que no podía saltarme ni una de sus clases, pero épocas de juventud en que ni siquiera atisbaba que pronto gotearían las horas de asistencia a sus lecciones.

Me sobran veinte años para sentarme frente a usted, para que, estando juntos, abrazados a los orondos cristales de nuestras gélidas rubias, me dé cuenta y me recuerde a mi mismo que no debo desperdiciar ni la sexagésima parte de un minuto de su compañía.

Ya he vuelto de recordármelo, de ese viaje en el tiempo.

Le digo, entonces, que cuento con su compañía para siempre, y siempre que usted quiera la mía.

No seré su alumno más aventajado, pero aventajo a los demás en una cosa…, tengo más tutorías.

Trataré de aprovechar “esta licencia”, así que, cuando quiera, nos vemos en la cervecería.

(…)

Gracias por todo, Profesor Isma. Un abrazo,

Chuli.

Ismael Piñera Tarque dijo...

Querido Chuli,

Qué puedo decir (por aquí, al menos) que no suene demasiado cursi.. Dejémoslo en gracias, y seguimos alive, ¿te parece? En la cervecería, o donde sea.

Un abrazo.