6 feb 2012

"Cenital": un decálogo


[aviso: este post contiene spoilers]

1. Ya lo hemos soltado por ahí, pero me temo que nos toca ser repetitivos: si todo va bien, el mes que viene (marzo) Marienbad sacará nuevo disco, y dará uno o dos conciertos de presentación. Perdón: uno seguro, dentro del ciclo "Ría suena" de la programación para este trimestre del Niemeyer; el otro, a celebrarse en Gijón, de momento es puro desiderátum, pero en ello andamos. 

2. Para los amantes de la numerología tontorrona, todo encaja bien: "Cenital" (tal es su título provisional) será el tercer álbum de la banda, y saldrá tres años después de "Exterior noche" (2009) , al igual que éste apareció tres años más tarde que "Vidas paralelas" (2006). Obviamente, nada de lo anterior responde a cálculo alguno. Pero queda bien. 

3. Como el segundo, y a diferencia del primero, "Cenital" es un falso disco. Quiero decir que ninguna discográfica nos lo ha solicitado, ninguna distribuidora tendrá noticia de él, ninguna tienda lo pondrá en el escaparate. Simplemente, un día lo colgaremos en internet para su libre distribución bajo la referencia  absurdo afán discos 002. Tampoco se descarta que, como ya pasó con "Exterior noche", se fabriquen veinte o treinta cedés "reales" por si queda algún fetichista. Lo suyo sería, para ir con los tiempos, sacarlo en vinilo, pero no tenemos fondos. Ya puestos, yo optaría por el casette. 

4. En pleno año 2012, todo lo afirmado en el punto anterior puede considerarse, efectivamente, obsoleto. 

5. De nuevo, tampoco hemos pisado ningún estudio de grabación, por más que este cuarto mío, a base de cables y cacharros, ya parezca uno en miniatura (estoy considerando seriamente registrar la etiqueta Estudios Velús). Por tanto, no habremos contando con técnico de sonido, productor o ingeniero de masterización, sólo con el propio ingenio, que da para lo que da. Necesariamente, pues, sonará peor que la mayoría de la música que nos gusta o solemos escuchar. Bastante peor. 

6. Pero, y eso es lo grave del asunto, en vez de hacer virtud de la precariedad, nos hemos puesto barrocos. Hemos grabado, pues, grandes simulacros de canciones. O dicho de otro modo, hemos soñado esas canciones, sus infinitas pistas y arreglos, y luego hemos incurrido en el error de intentar reproducir tales sueños a escala casera. Tampoco es que seamos novatos, o sea que no hay disculpa. Es pura alevosía. Y copiosas inversiones de tiempo. 

7. Eso sí: al menos, nos hemos librado de la caja de ritmos: las baterías que se oigan serán baterías reales, en su mayor parte. Si alguna vez han probado a tocar una batería acústica en un piso y a grabarla con medios justitos, serán condescendientes. Si no, pues nada: les remito al cierre del quinto punto. Quedan avisados. 

8. A mi modesto juicio, este es un disco de rock. No de power pop, de pop guitarrero o de pop and roll (como tampoco de rock and roll). Sólo rock. Así lo veo yo. Ah, y también de tecno. Me gustan los arreglos tecno. 

9. A mi modesto juicio, una vez más, este no es un disco melancólico, ni un disco oscuro, ni un disco poético. Es un disco sobre la distancia, sobre la específica distancia que a veces ofrecen las máscaras. Tal vez sea un disco irónico. Ojalá. 

10. No sé si lo haremos, pero lo cierto es que me gustaría incorporar bibliografía en este disco. Y también esta cita de Luciano de Samosata: 


Y aún presencié en el palacio real [de la luna] otra maravilla. Un inmenso espejo colocado sobre un pozo no  muy profundo. Cuando se baja éste, se oye todo cuanto se dice en la tierra, y si se mira en el espejo, se ven todas las ciudades y pueblos como si se estuviera en medio de ellos. En aquella ocasión pude ver a mi familia y a mi patria entera, pero si aquellos me vieron también, no puedo decirlo con seguridad. (Historia verdadera, II, 26). 


11. Sí, ya lo sé, eran diez. Y sí, ya lo sé, cuando me pongo no hay quien me gane ni a pedante ni a plasta. Pero es que llevo tres días remezclándonos. Uséase: fatiga psicoacústica, pésima higiene postural, tabaquismo desatado y delirios de grandeza. Disculpen las molestias. 









No hay comentarios: