Paul Auster, Diario de Invierno
Barcelona, Anagrama,
2012. 243 páginas
Por supuesto para sus incondicionales, pero también para aquellos
lectores austerianos que hayan sentido cierta fatiga ante sus últimas entregas (Un hombre en la oscuridad, Invisible y Sunset Park), o para quienes, en todo caso, la producción
austeriana del siglo XXI (añadamos El
libro de las ilusiones, La noche del
oráculo, Brooklyn Follies…) ha
perdido parte de la lozanía y capacidad de sorpresa de sus obras “canónicas” de
los años ochenta y noventa (La trilogía
de Nueva York, El país de las últimas
cosas, El palacio de la luna, La música del azar, Leviatán), la aparición de este reciente Diario de invierno bien podría suponer un acicate por lo que de singular
tiene su planteamiento explícitamente autobiográfico, literal desde la primera
página: “quizá sea mejor que de momento dejes tus historias a un lado y trates
de indagar lo que ha sido vivir en el interior de este cuerpo”.
No es, desde luego, la primera
ocasión en que Auster incurre ya en la crónica personal ya en el juego
autofictivo (de A salto de mata hasta
la inclasificable Viajes por el
Scriptorium, pasando por La invención
de la soledad o El cuaderno rojo),
como tampoco es este Diario un diario
al uso. No desde un punto de vista superficial (nadie espere fechas ni otras
marcas del estilo) y menos aún desde su peculiar retórica enunciativa, pues
–como ya habrán advertido– Auster cede todo el relato a una llamativa segunda
persona del singular que, si por un lado, establece una suerte de diálogo imposible
–una distancia imposible– entre el yo
autor y el yo actor, desdoblados
para la ocasión en el espejo de la escritura, por otro parece querer prolongar
sus tentáculos hasta el lector que, quiéralo o no, se ve forzado a involucrarse en ese dispositivo gramatical de constante
apelación. Así entendida, semejante estrategia vendría a escenificar renglón
tras renglón una pugna acaso imprescindible en cualquier empeño artístico digno
del calificativo: narrar la peripecia radicalmente subjetiva de un tipo con
nombre y apellidos, pero estirándola hasta alcanzar talla universal (o,
tergiversando a Borges: “un hombre mortal
es todos los hombres”). Si Diario de
invierno logra tamaña meta, o bien se queda en la antesala coqueteando con
la fruslería (una patología de especial virulencia en el género confesional),
es asunto de cada lector.
El volumen se (des)estructura en una serie de fragmentos de variable
extensión y enfoque variopinto, sea persiguiendo imprevisibles hilos temáticos,
sea fatigando el recurso a la enumeración (véase la mini-biografía “topológica”
que elabora al ofrecer tenaz recuento de sus hogares de la infancia a hoy mismo),
sea abordando sucesivas figuras nucleares (padre, madre, esposa) o sea, en fin,
narrando diversos microepisodios acontecidos a lo largo de más de seis décadas
y en cuyo relato volvemos a tropezar con el extraordinario contador que –incluso
en sus horas más bajas– siempre ha sido Auster, escritor de singular talento a
la hora de insuflar ritmo y expectación a la anécdota más trivial.
Por cierto que en la primera página de este Diario de invierno Auster declara su intención de elaborar “un
catálogo de datos sensoriales”, y es cierto que la poética de la cicatriz, o
–dicho de otro modo– el recuerdo vinculado a la sensación corporal (el dolor,
el placer, el miedo, el simple tacto…) preside el libro. No en vano nos
encontramos ante el diario de quien afirma, en su última línea, “haber entrado
en el invierno” de su vida, y la inevitable perspectiva de la decrepitud
extiende sobre estas páginas una sombría capa, tal como la nieve (comparece así
la nieve de Joyce o Houston en Los
muertos: una metáfora tan obvia como exacta) emborrona el paisaje al otro
lado de la ventana a la cual, entre párrafo y párrafo, se asoma un hombre descalzo
que acaba de cumplir sesenta y cuatro años.
El Cuaderno de La Voz de Asturias, nº 19 (26 de febrero de 2012)

1 comentario:
Un Auster menor! No acabo de pillar ese recurso a la segunda persona para hablar de sí mismo. Aún así, es Paul Auster!!!!
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